Hay cosas que no se explican. Se sienten. Se llevan adentro. Se juegan hasta el último segundo. Y Las Leonas volvieron a demostrarlo. En la casa del gran favorito, ante un Países Bajos que parecía tener todo a favor, Argentina se hizo gigante, empató 1-1 sobre el final en los 60’ y después no falló en los penales australianos: 3-1 para volver a ser campeonas del mundo. La tercera estrella ya está en el pecho. Después de Perth 2002 y Rosario 2010, Las Leonas volvieron a rugir !